Aquí revisaremos qué puede ralentizar las descargas y los pasos que puedes seguir para aumentar la velocidad en Windows, Mac, Android o iPhone.
Conoce tu velocidad de Internet y compruébala correctamente
Antes de cambiar nada, lo mejor es comprobar la velocidad real que tienes y ver si se corresponde con tu plan de Internet. Según el informe Digital 2026 Global Overview de DataReportal1, la velocidad media mundial de la banda ancha fija supera ya los 100 Mbps, aunque los resultados individuales pueden variar dependiendo de la congestión de la red, la ubicación y el equipo informático.
Los proveedores de servicios de Internet (ISP) anuncian las velocidades máximas, no las garantizadas, por lo que es normal que las velocidades reales sean más bajas. Para obtener los resultados más precisos, cierra las apps que usan Internet, detén las descargas o el streaming y, si puedes, desconecta los demás dispositivos. Puedes usar herramientas de confianza como Speedtest.net, Fast.com o la página de pruebas de velocidad de tu propio ISP para comparar los resultados. Presta mucha atención a las unidades que aparecen en los resultados.
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- Mbps (megabits por segundo): Se usa para publicitar la velocidad de Internet.
- MBps (megabytes por segundo): Se usa para mostrar la velocidad de descarga de archivos. Un megabyte es igual a ocho megabits.
A menudo, la velocidad de Internet disminuye en las horas punta, normalmente por la tarde, cuando hay mucha gente en tu zona viendo vídeos en streaming o descargando archivos a la vez. Las conexiones a Internet domésticas comparten la infraestructura local, por lo que un uso intenso en tu zona puede reducir temporalmente el ancho de banda disponible.
Para comprobar si hay congestión, haz pruebas de velocidad a diferentes horas del día. Por ejemplo, haz tests de velocidad dos veces al día, uno por la mañana y otro por la tarde. Si la velocidad es sistemáticamente más baja durante las horas punta pero es normal a primera hora del día, es posible que el motivo sea la congestión de la red y no un problema del dispositivo.
¿A qué se considera velocidad rápida de Internet?
Para entender si los resultados son lentos o rápidos, es muy práctico compararlos con los niveles de referencia de velocidad habituales. Según la Guía de velocidad de banda ancha2 de la Comisión Federal de Comunicaciones, estas son las velocidades mínimas necesarias para actividades comunes en Internet:
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- 1–2 Mbps: Navegación básica, correos electrónicos y streaming de música
- 3 Mbps: Streaming de vídeo en definición estándar (SD)
- 3–6 Mbps: Juegos online (aunque a menudo el factor más importante es la baja latencia)
- 5–8 Mbps: Streaming de vídeo en alta definición (HD)
- 10 Mbps: Descarga de archivos
- 25 Mbps: Streaming de vídeo en 4K (Ultra HD)
Estos números exponen las velocidades mínimas para un único dispositivo realizando una tarea cada vez. Algunos hogares con varios usuarios o dispositivos podrían necesitar velocidades proporcionalmente más elevadas.
19 formas de aumentar la velocidad de descarga

1. Reinicia tu dispositivo y tu router
Con el tiempo, los routers pueden acumular pequeños errores, problemas de memoria o de conexión que reducen el rendimiento. Un reinicio elimina temporalmente los problemas y obliga al router a establecer una conexión nueva a tu IPS que probablemente funcione mejor.
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- Apaga la computadora, teléfono o consola que estés usando para descargar archivos.
- Desconecta el router de la fuente de alimentación para detener totalmente la conexión.
- Da tiempo suficiente a la red para limpiar su memoria temporal y sus problemas de conexión. 30 segundos es un buen margen.
- Vuelve a enchufar el router y deja que se reconecte totalmente a Internet.
- Vuelve a encender el dispositivo y reconéctate a tu red.
- Ejecuta un test de velocidad para ver si han mejorado las velocidades.
2. Arregla problemas del navegador
Los navegadores manejan las descargas de diferentes formas y algunos ajustes o extensiones, como los bloqueadores de anuncios, las herramientas antivirus y los complementos de VPN pueden limitar directamente la velocidad de descarga. Además, los datos en caché dañados o las versiones obsoletas de navegador pueden causar velocidades reducidas o inestables.
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- Abre el menú de complementos o extensiones de navegador y desactiva temporalmente herramientas como bloqueadores de anuncios, extensiones antivirus o administradores de descargas.
- Borra la caché de tu navegador yendo a Configuración > Seguridad y privacidad > Borrar datos de navegación (la nomenclatura puede variar dependiendo del navegador).
- Comprueba la sección Acerca de o Actualizar para asegurarte de que estás usando la versión más reciente.
- Cierra las pestañas que no estés usando y detén todas las descargas o streams que tengas en segundo plano.
- Después de hacer todos los cambios anteriores, cierra totalmente el navegador y reinícialo para ver si se ha resuelto el problema.
3. Quita dispositivos
Todos los dispositivos conectados comparten el mismo ancho de banda de Internet Aunque no se estén usando activamente, los teléfonos, TV, dispositivos inteligentes y las descargas en segundo plano pueden ralentizar tu velocidad de descarga. Algunos dispositivos sincronizan los datos periódicamente o transmiten en segundo plano sin dar señales obvias de ello, consumiendo ancho de banda sin que te des cuenta.
Para aumentar la velocidad de descarga, desconecta los dispositivos que no estés usando o detén el streaming, juegos y copias de seguridad en la nube en otros dispositivos. Esto libera ancho de banda y ayuda a que tu descarga use mayor proporción de la conexión disponible, especialmente en redes domésticas con mucho uso.
4. Acércate al router
La potencia de la señal wifi se reduce rápidamente con la distancia y los obstáculos como paredes, suelos y mobiliario. Una señal débil obliga a tu dispositivo a retransmitir los datos, lo que reduce la velocidad efectiva de las descargas aunque tu plan de Internet ofrezca buenas velocidades.
Prueba a acercarte más al router cuando quieras descargar archivos grandes, o muévelo a una posición más abierta y centrada. Si es posible, colócalo en alto y alejado de aparatos electrónicos que causan interferencias. El resultado puede ser una mejora inmediata y perceptible en la velocidad de descarga.
5. Cambia a 5 GHz (wifi)
La banda wifi de 2,4 GHz está más congestionada y es dada a las interferencias de redes y dispositivos domésticos cercanos. Esto puede limitar la velocidad de descarga, especialmente en apartamentos o en áreas con mucha densidad de población. La banda de 5 GHz ofrece velocidades más altas y menos interferencias, pero cuando mejor funciona es en las distancias cortas.
Si tu router lo admite, prueba a conectarte a la red de 5 GHz para disfrutar de descargas más rápidas. Esto resulta especialmente eficaz cuando estás cerca del router y descargas archivos grandes. No olvides que la banda de 5 GHz tiene un alcance más corto, por lo que probablemente la velocidad se reduzca cuando te alejas.
6. Cambia a un cable Ethernet
El cable Ethernet realiza una conexión física directa entre tu dispositivo y el router. A diferencia del wifi, que envía los datos por el aire, Ethernet transfiere los datos a través de una línea dedicada exclusivamente a eso. Esto significa que las paredes, la distancia, las redes cercanas o los aparatos electrónicos domésticos no podrán afectar a tu conexión.
Una conexión por cable también permite que tu dispositivo utilice toda la capacidad de tu plan de Internet con más fiabilidad. Con frecuencia, las redes wifi ven reducida su velocidad a causa de la calidad de la señal, incluso en momentos en los que el indicador muestra que la señal es potente. Según las pruebas realizadas por Dell Technologies3, las conexiones Ethernet normalmente proporcionan velocidades mucho más cercanas a la velocidad nominal del enlace (la velocidad máxima para la que está diseñada la conexión), llegando a menudo a superar el 90% de esa capacidad. Un estudio en condiciones reales de las redes domésticas realizado por la Universidad de Cornell4 mostró que las conexiones wifi a menudo se convierten en el cuello de botella del rendimiento cuando se las compara con las conexiones por cable.
Ten en cuenta que algunos equipos antiguos disponen de puertos Ethernet rápidos que limitan la velocidad por cable a 100 Mbps aunque tu plan de Internet sea más rápido. Se necesita un puerto Ethernet de un gigabit (1.000 Mbps) para aprovechar la mayoría de los planes de banda ancha y alta velocidad actuales. También es importante el propio cable Ethernet. Los cables Cat5 se suelen usar para velocidades de hasta 100 Mbps, mientras que los Cat5e y Cat6 admiten velocidades de gigabits.
7. Usa una VPN
Usar una VPN como CyberGhost VPN puede ser de ayuda si tu ISP está limitando el ancho de banda de tu conexión dependiendo de la actividad. Por ejemplo, algunos proveedores pueden limitar intencionadamente la velocidad cuando detectan que estás descargando archivos grandes. Pero como las VPN cifran tu tráfico, tu ISP no podrá ver fácilmente los servicios concretos que estás usando, por lo que se reduciría la limitación de ancho de banda basada en las apps en uso.
Sin embargo, el cifrado y direccionamiento VPN añaden una sobrecarga que puede reducir ligeramente la velocidad, especialmente si tu proveedor no ofrece una red de servidores rápidos. Tampoco impedirá las ralentizaciones causadas por la congestión de la red, los límites de datos o las limitaciones generales de ancho de banda.
8. Actualiza el firmware de tu router
El firmware del router controla cómo maneja tu red el tráfico, así como la seguridad y el rendimiento. El firmware obsoleto puede causar velocidades bajas, caídas de conexión o mala gestión de dispositivos modernos y planes de Internet con mayor velocidad. En algunos casos, los errores presentes en el firmware antiguo limitan directamente el rendimiento o provocan problemas de estabilidad durante las descargas de gran volumen. Aquí tienes cómo actualizarlo:
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- Busca el nombre del modelo de tu router comprobando la etiqueta o en la configuración del router para conocer el número exacto del modelo.
- Abre un navegador e introduce la dirección IP de tu router (normalmente 192.168.0.1 o 192.168.1.1) y, a continuación, inicia sesión con el nombre de usuario y la contraseña del administrador.
- Busca un menú etiquetado como Actualización de firmware o Actualización de router.
- Si hay alguna actualización disponible, sigue las instrucciones de la pantalla para descargarla e instalarla.
- Durante la actualización, no desenchufes ni cortes la corriente del router para evitar daños y errores.
- Una vez completada la actualización, reinicia el router para que se apliquen los cambios.
9. Ajusta la configuración de tu router
A veces, modificar algunos ajustes del router puede mejorar el rendimiento de la red wifi y reducir la congestión en tu red. Muchos routers incluyen funciones integradas que influyen en cómo se distribuye el ancho de banda entre los diferentes dispositivos de tu red. Si estos ajustes no se configuran adecuadamente, es posible que ralenticen las descargas.
Estos son algunos ajustes útiles que deberías comprobar:
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- Calidad del servicio (QoS): QoS te permite dar prioridad a determinados dispositivos o tipos de tráfico. Por ejemplo, puedes priorizar las descargas por delante de dispositivos en segundo plano como las Smart TV o las cámaras de seguridad.
- Selección de canal: Si hay muchas redes cercanas usando el mismo canal wifi, las interferencias podrían reducir la velocidad. El cambio a un canal menos congestionado puede mejorar el rendimiento.
- Ancho del canal: Los canales más anchos permiten el paso de más datos, pero también pueden aumentar las interferencias en áreas concurridas. A veces, el ajuste del ancho de canal puede estabilizar la velocidad.
- Redes de invitados: Si tu router tiene una red de invitados habilitada, asegúrate de que no se conecten demasiados dispositivos simultáneamente consumiendo ancho de banda.
Normalmente, estos ajustes están disponibles en la interfaz web de tu router o en la app móvil.
10. Usa un repetidor wifi
El repetidor wifi ayuda a aumentar la velocidad de descarga al ampliar la cobertura inalámbrica en zonas donde la señal es débil. Cuando tu dispositivo parece incapaz de mantener una conexión estable, los datos deben enviarse varias veces, lo que reduce la velocidad de descarga efectiva aunque tengas un plan de Internet con buena velocidad.
Si colocas un repetidor wifi entre tu router y la zona con señal débil, mejoras la potencia y estabilidad de la señal. Con esto permites que tu dispositivo mantenga una conexión más potente y descargue los datos más eficientemente.
11. Cambia tu canal wifi (para conexiones inalámbricas en lugares concurridos)
En áreas con mucha gente como los edificios de apartamentos, muchas redes wifi cercanas compiten por los mismos canales inalámbricos. Cuando hay muchas redes usando el mismo canal, aumentan las interferencias y las velocidades de descarga caen debido a la congestión y a las transmisiones repetidas de datos.
El cambio a un canal de wifi con menos usuarios puede reducir las interferencias y mejorar el rendimiento. La mayoría de los routers pueden seleccionar automáticamente el mejor canal, pero posiblemente la selección manual funcione mejor en entornos concurridos.
12. Usa un gestor de descargas
Un gestor de descargas puede mejorar el rendimiento de descarga al abrir varias conexiones para descargar partes de un archivo simultáneamente. Esto puede resultar de ayuda cuando un servidor limita la velocidad por conexión o cuando las descargas son inestables. Sin embargo, esto no aumenta la velocidad máxima de Internet y no te permite sortear los límites de ancho de banda del ISP.
Algunos gestores de descargas como JDownloader y uGet también hacen que las descargas sean más fiables. Te permiten detener y reanudar la descarga de archivos, y recuperarlos cuando hay caídas temporales de la conexión. Esto ayuda a reducir el número de descargas fallidas y las mantiene en marcha incluso cuando no tengas una conexión a Internet totalmente estable.
13. Actualiza tu módem/router
Los routers y módems antiguos pueden limitar la velocidad de descarga aun teniendo un plan de Internet rápido. Muchos modelos de router antiguos no admiten los estándares wifi modernos, un mayor ancho de banda ni un procesamiento más rápido, lo que provoca un cuello de botella antes de que los datos lleguen a tu dispositivo. En algunos casos, es el propio router el que no puede soportar la velocidad que te da tu ISP.
Los routers más modernos ofrecen mejor hardware, rendimiento wifi mejorado y compatibilidad con funciones modernas que gestionan conexiones de alta velocidad más eficazmente. Cambiar a un router mejor puede ampliar el alcance, la estabilidad y el rendimiento general para las descargas, especialmente en hogares con varios dispositivos o con planes de Internet de alta velocidad.
14. Cambia tu DNS (Sistema de Nombre de Dominio)
Los servidores DNS traducen los nombres de sitios web o servidores a direcciones IP para que tu dispositivo sepa a dónde conectarse. Cambiar el DNS puede reducir el tiempo de consulta y mejorar el tiempo de respuesta aunque la velocidad máxima de tu conexión a Internet no aumente. Los servicios de DNS públicos como Google DNS o Cloudflare DNS a menudo responden más rápido que el DNS estándar del ISP, especialmente durante las horas punta.
15. Mejora tu plan de Internet
Tiene lógica cambiar a un plan mejor cuando los tests de velocidad muestran continuamente resultados cercanos al límite de velocidad de tu plan y, sin embargo, tus descargas son más lentas de lo esperado. Normalmente, esto significa que tu conexión está funcionando como debe, pero el límite de velocidad simplemente es demasiado bajo para tus necesidades. Antes de cambiar de plan, asegúrate de que tu router, módem y demás dispositivos admiten velocidades más altas. Si no las admiten, el ancho de banda adicional probablemente se quede sin usar y te ofrezca una mejora muy pequeña.
16. Actualiza los controladores de tu dispositivo
Los controladores de red controlan la forma en que tu dispositivo se comunica con tu router e Internet. Los controladores defectuosos u obsoletos pueden causar velocidades lentas, caídas de conexión o un mal manejo de los estándares de red actuales incluso cuando todo lo demás está correctamente configurado.
La actualización de los controladores de red puede mejorar el rendimiento, la estabilidad y la compatibilidad con los routers más modernos y las conexiones más rápidas. Las actualizaciones de controladores suelen incluir arreglos para errores conocidos y optimizaciones que permiten que tu dispositivo use el ancho de banda disponible de forma más eficaz.
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- Usa primero las herramientas de actualización del sistema. En Windows, abre Administrador del dispositivo y comprueba si hay actualizaciones de adaptadores de red. En macOS, abre Actualización de software en los ajustes del sistema.
- Si no aparece ninguna actualización en tu dispositivo, ve al sitio web de tu dispositivo o del fabricante de tu adaptador de red y mira a ver si hay actualizaciones del adaptador de red de tu modelo exacto.
- Descarga e instala los controladores más recientes disponibles siguiendo las instrucciones que aparecen en pantalla.
- Reinicia tu dispositivo para aplicar la instalación y restablece las conexiones a red.
- Prueba a volver a descargar un archivo para comprobar si mejora el rendimiento.
17. Aplica actualizaciones del sistema
Las actualizaciones del sistema suelen incluir mejoras para el rendimiento, soluciones de seguridad y mejoras de los componentes de red que afectan a tu velocidad de descarga. La ejecución de un sistema operativo obsoleto puede provocar problemas de incompatibilidad con routers, navegadores o estándares modernos de red.
Al instalar las actualizaciones, te aseguras de que tu dispositivo está usando las optimizaciones de red más recientes y se están aplicando soluciones a los errores del sistema. Además, las actualizaciones resuelven problemas que causan inestabilidad en las conexiones o un rendimiento reducido durante las descargas grandes. Después de la actualización, reinicia tu dispositivo para que los cambios se apliquen por completo. Un sistema actualizado ayuda a mantener velocidades de descarga estables y fiables a lo largo del tiempo.
18. Analiza tu equipo en busca de virus
El malware puede ralentizar las descargas usando en secreto tu conexión a Internet en segundo plano o interfiriendo con el tráfico de la red. Algunos programas maliciosos envían y reciben continuamente datos, reduciendo con ello el ancho de banda disponible para tus descargas.
Además, los virus también pueden afectar al rendimiento del sistema, lo que influye en la velocidad de procesamiento y guardado de los archivos. Esto puede hacer que las descargas parezcan más lentas incluso cuando la propia conexión a Internet funciona correctamente.
Ejecuta un análisis completo usando un software antivirus de confianza y elimina cualquier amenaza que encuentres. Mantener tu sistema limpio te ayuda a impedir que el software no deseado reduzca la velocidad de tu conexión y tu dispositivo.
19. Cambia de proveedor de Internet
Si nada de esto te ayuda, es posible que la ralentización provenga de la red de tu ISP. Los nodos locales sobrecargados o una infraestructura obsoleta en tu zona afectan a todos los usuarios de la misma red y no se pueden solucionar con ajustes o cambios en tu equipo.
En ese caso, prueba a cambiar de ISP. Compara reseñas de usuarios reales e informes de la velocidad local para ver qué rendimiento tienen los proveedores en la zona donde vives. Un ISP con menos congestión, una infraestructura más moderna o mejor apoyo local pueden darte velocidades de transferencia más rápidas y uniformes.
¿Qué puede ralentizar tus descargas?

Las descargas lentas no siempre se deben a un plan de Internet lento. Muchas veces, el problema proviene de otros factores que no notas inmediatamente, incluso cuando sobre el papel tu conexión parece estar bien. Esto puede hacer que tratar de resolver el problema sea frustrante y que apliques soluciones que en realidad no ayudan.
Entender qué es lo que suele ralentizar las descargas facilita la identificación del verdadero problema. Estos son algunos de los principales factores:
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- Tipo de conexión y calidad de la señal: La conexión wifi es más sensible a la distancia, las paredes y las interferencias que una conexión por cable, y esto puede reducir la velocidad de descarga incluso con los planes más rápidos.
- Congestión de la red y ancho de banda compartido: Cuando hay varias personas o dispositivos compartiendo la misma conexión, el ancho de banda compartido puede ralentizar las descargas.
- Limitaciones del router y de los dispositivos: Es probable que los routers, módems y dispositivos antiguos no admitan velocidades más altas y se pueden convertir en cuellos de botella que no tienen nada que ver con tu plan de Internet.
- Software y actividad en segundo plano: Las actualizaciones del sistema, las copias de seguridad en la nube, los análisis antivirus u otras apps que funcionan en segundo plano pueden consumir en silencio tu ancho de banda y reducir la velocidad de descarga.
- Límites de servidores y plataformas: Muchos sitios web, lanzadores de juegos y tiendas de apps pueden limitar la velocidad de descarga durante las horas punta, aunque tu Internet sea rápido.
- Gestión del tráfico y limitación del ancho de banda del ISP: Algunos ISP pueden ralentizar cierto tipo de tráfico o reducir las velocidades durante las horas más concurridas para gestionar la carga de la red.
Los pequeños cambios se pueden sumar para acelerar las descargas
Las descargas lentas son algo muy frustrante, pero suelen ser más fáciles de arreglar de lo que piensas. En muchos casos, el problema no tiene nada que ver con tu plan de Internet. Al contrario, el problema se debe a cosas como las interferencias wifi, las apps que se ejecutan en segundo plano, los ajustes del router o un equipo obsoleto que limita la velocidad de tu conexión.
Prueba algunos de los consejos anteriores y probablemente la velocidad de descarga mejorará rápidamente. Los pequeños ajustes, como cambiar a Ethernet, actualizar el router o liberar ancho de banda, pueden marcar una diferencia perceptible en las descargas diarias.
Si tu ISP ralentiza ciertos tipos de tráfico, una VPN como CyberGhost VPN también puede resultarte útil. Como cifra tu conexión, puede ayudar a reducir la limitación de ancho de banda basada en apps y a mantener velocidades más estables en redes concurridas. Puedes probar CyberGhost VPN sin riesgo con su garantía de reembolso de 45 días.
Preguntas frecuentes
¿300 Mbps es rápido?
Sí, 300 Mbps es rápido para la mayoría de los hogares. Es suficiente para el streaming en 4K, descargas de archivos grandes, juegos online y videollamadas en varios dispositivos a la vez. Con buenas condiciones, un archivo de 5 GB se descargará en pocos minutos. Las velocidades reales pueden variar dependiendo de la calidad de la conexión wifi, la congestión de la red y desde qué servidor lo estés descargando.
¿Usar una VPN ralentiza la velocidad de descarga?
Las VPN pueden reducir ligeramente la velocidad de descarga porque tu tráfico se cifra y se redirige a través del servidor VPN antes de llegar a su destino. Esto añade un poco más de procesamiento y distancia a la conexión. Sin embargo, con un procesador rápido y un servidor cercano, normalmente el impacto es pequeño. En algunos casos, la VPN incluso puede mejorar la velocidad si tu ISP está limitando el ancho de banda para ciertos tipos de tráfico.
¿Cuál es una buena velocidad de descarga?
Una buena velocidad de descarga dependerá de cómo uses Internet. Sobre los 25–50 Mbps es suficiente para la navegación básica, el streaming en HD y videollamadas en uno o dos dispositivos. Una velocidad de 100 Mbps o más funciona bien para hogares grandes con muchos dispositivos, para jugar online y para descargas frecuentes. Las velocidades más altas, como 300 Mbps o más, resultan útiles si hay muchos dispositivos conectados al mismo tiempo o si se descargan regularmente archivos de gran tamaño.
¿Por qué las descargas de juegos son más lentas de lo esperado?
Las descargas de juegos podrían ser más lentas de lo esperado porque la plataforma que aloja el juego puede limitar la velocidad de descarga, especialmente durante las horas punta, cuando hay muchos usuarios descargando actualizaciones. Además, los archivos grandes de juegos requieren tiempo para verificar y escribir los datos en tu almacenamiento, y esto puede ralentizar el proceso. También hay otros factores que pueden influir en la velocidad de descarga, como las interferencias en la red wifi, que haya apps en segundo plano consumiendo ancho de banda, análisis de antivirus o unidades de almacenamiento lentas.
¿Cómo puedo acelerar las descargas en Steam o en lanzadores de juegos?
En plataformas como Steam, muchas veces puedes mejorar las velocidades de descarga cambiando a una región de descarga cercana en los ajustes del lanzador. También puedes liberar ancho de banda cerrando las apps y las descargas que se ejecutan en segundo plano. Además, puede ser útil usar una conexión Ethernet por cable en lugar de wifi. Asegúrate de que tu dispositivo tenga suficiente espacio libre de almacenamiento y de que los análisis antivirus no estén ralentizando el proceso de descarga.
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